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Seminario Concepción (últimos paneles)
 La mañana comenzó con algunas de las exposiciones sobre instituciones de financiamiento, a las cuales lamentablemente no pude asistir por encontrarme en una serie de reuniones con diversos “actores” de este clúster. Pese a ello, si tuve la oportunidad de ver la última sesión sobre “ Re-emprendimiento”. Comenzó Mauricio Rojas, Subgerente del BCI, con su programa Nace y Renace. El primero, orientado a los emprendedores “sin historia” y que pueden acceder a las primeras herramientas del sistema financiero (crédito, leasing y factoring) si cuentan con un Plan de Negocios y una idea innovadora para llevarla a cabo (dejando así en claro que se orienta a emprendedores y no Pymes tradicionales). La presentación fue muy concreta y sincera a mi juicio, desde el punto de vista que Mauricio fue muy claro al señalar que este programa es UNA posibilidad más de financiamiento entre las distintas que existen hoy en el mercado. Asimismo, que como cualquier otra, tiene determinados pros y contras de acceder a ella. Si bien, fue inevitable que los asistentes pensaran en un principio que sus programas eran una propaganda más del banco, supo argumentar y fundamentar que se trataba de un programa – al igual que Renace- adscrito a la preocupación del banco por la Responsabilidad Social Empresarial y claramente muy diferenciador en su propuesta, pues se enfoca en aquellos emprendedores que por ser “nuevitos”, el resto del sistema bancario no los considera como sujetos de crédito. El programa Renace por su lado, es una iniciativa que persigue financiar y darles una “segunda oportunidad” a aquellos emprendedores que han FALLADO – y lo dejo muy en claro pues no es sinónimo a mi juicio con FRACASADO, pronto hablaré de ello. Obviamente, el programa se centra en aquellos que no lo han logrado pero sin dolo, vale decir, excluyendo a aquellos que su conducta de quiebra deja cuestionamientos y suspicacias. Se trata de apoyar a aquellos que por diversas razones –y yo podría dar muchas- no pudieron sobrepasar el bullado “valle de la muerte”; pero que sin perjuicio de ello, han tratado de resolver sus problemas financieros con miras a intentarlo una vez más. El segundo turno de la sesión fue de Cristián Zilleruelo, Gerente de Octantis. Con una presentación que se preocupó de poner en el tapete –un tema que sin duda recién comienza a hablarse- sobre el Re-emprendimiento, intentó promover la preocupación porque los distintos agentes involucrados en el sistema, se dieran cuenta que existe un tremendo potencial en aquellos emprendedores que no han sido exitosos. Con el uso de cifras como 67.000 app. empresas creadas en 1996 y tan sólo 3.000 que quedaron vivas 4 años más tarde, supo argumentar que la tasa de fallo emprendedor es sin duda una gran preocupación que pocos la han abordado. Razón de lo anterior es que el FOMIN, CPC, Octantis, entre otras entidades han logrado articular un programa que persigue apoyar este segmento o nicho de emprendedores con una oferta que va desde ponerlos en valor como tutores, evaluadores, co-emprendedores y hasta darles una segunda oportunidad para emprender. El cierre de la sesión lo hizo un emprendedores de nombre Roberto, quien no sólo se emocionó al contar su experiencia, sino que a varios nos hizo cuestionarnos acerca de lo mucho que nos falta por fortalecer el apoyo a emprendedores. Con una sencillez, sutilidad y claridad en su relato, supo crear un quiebre que hizo falta en la Cumbre, que aún y pese a todo lo que se está haciendo, aún quedan muchos espacios que no se están cubriendo, como el confiar nuevamente en aquellos que lamentablemente no lograron echar a andar sus empresas. Claramente me hizo sentir que aquellos que supuestamente estos apoyándolos, debemos hacernos un mea culpa, por no poner en la palestra a los emprendedores con fallo versus el estar “siempre” convocando a los exitosos como si la realidad fuese esa, una donde TODOS los emprendedores ganan. Y obviamente, no es así. Tal como lo hice en su minuto al pedir la palabra, vuelvo a reiterar mi agradecimiento a Roberto con su integridad y espíritu de superior, que considero un digno representante de lo que se llama: espíritu emprendedor. Eduardo Reyes Badeeduardo@emprenet.clEtiquetas: cluster, emprendedores, emprendimiento, emprendimientos fallido
Emprendimientos Fallidos = Emprendimientos 2.0
 Quisiera contarles una pequeña parte de uno de mis emprendimientos (Rutas y Rumbos), que claro, aún no tiene aún un fin, pues está nuevamente en marcha gracias a Dios. Hace unos 4 años atrás con un primo iniciamos una empresa (bueno, seudo empresa, pues colgaba legalmente de otra sociedad que había creado) y que tenía por misión: “ posicionarse como un nuevo actor en la prestación de servicios turísticos a través del diseño, operación y ejecución programas, rutas y circuitos turísticos, focalizados estratégicamente en dos mercados: instituciones académicas y grupos asociativos”. Con dicha misión nos concentramos en levantar capital y logramos conseguir nuestros primeros USD 3.000.-, un tremendo logro para la época y nuestros escazos dominios de bueno.. en todo. Fue así como comenzamos con mucho esfuerzo y pocos resultados en los primeros meses, fue duro, muy duro. Pero más tarde nos comenzó a ir relativamente bien pues generabamos mucho confianza en lo que haciamos y hasta logramos llegar a Brasil y Paraguay con nuestros pasajeros. Estubimos trabajando desde nuestra pequeña oficina de 15 metros cuadrados por casi 2 años, pero finalmente una serie de errores, malas coincidencias, falta de conocimiento y experiencia y otras variables nos vimos en la necesidad de cerrar. Fue una decisión dificil pero que había que tomar, pues el error más grande era hundirnos con nuestro emprendimiento y salir peor de lo que salimos. ¿Qué supimos hacer bien?- Fuimos más cautos a la hora de gastar los escazos recursos que disponiamos.
- Fuimos visionarios en nuestro accionar, todo lo hacíamos con visión de futuro
- Aprendimos a diferenciarnos de la competencia
- Supimos ser muy creativos
- Aprendimos a tener paciencia, tolerancia, pero a la vez, ambiciosos y perseverantes
- Aprendimos a caernos y pararnos muchas veces, pero tosudamente seguiamos hacia adelante
- Teníamos pasión en lo que hacíamos
¿Cuales fueron nuestros pecados?- Comenzar endeudados
- No tener un equipo completo, ninguno de los 2 tenía la habilidad para vender
- Tomar excesivos riesgos (la última decisión de hacer una salida con pasajeros nos llevó a no poder hacer frente a los compromisos y quedar tremendamente endeudados)
- Desconocer que a veces las empresas pasan por un "Valle de la Muerte" y no alcamos el umbral. Practicamente no nos dimos ni cuenta cuando estabamos hasta el cuello, se nos vino muy rápido el hecho de que estabamos en pésimas condiciones.
- No pedimos la ayuda que necesitabamos, pensamos en que eramos capaces juntos de lograr todo, pero nos equivocamos. Claramente no teníamos todas la habilidades que eran necesarias.
- Optamos por estrategias que no eran las adecuadas, nos faltó dominar más el conocimiento de la industria y de los clientes.
- Hicimos malas alianzas
Comienza una nueva historia... Rutas y Rumbos 2.0 Partamos de la base que siempre con mi primo hemos tenido la astilla de nuestro emprendimient fallido y nos hemos reservado hasta que cambien las condiciones y podamos reflotar la empresa nuevamente. Claro, ahora con más canas, más balazos en el cuerpo, más cicatrices de nuestras caidas, etc. Hace un par de meses que casualmente Carlos conoció una pareja de jóvenes a quienes les contó nuestra historia. Quizás por lo atractivo de la aventura, por la confianza que entrega Carlos, vaya a saber uno, la pareja se interesó en hablar con su padre para conseguir los recursos necesarios e invertir con nosostros. Fue asi como comencé a trabajar nuevamente en un Plan de Negocios reformulado y se lo presentamos. ¿Y que creen mis queridos lectores? EUREKA!!! Si, obvio, decidieron invertir junto a nosotros y comenzar nuevamente a levantar ese sueño que juntos creamos con Carlos y que nos ha tenido inquietos desde hace mucho tiempo. Claro, esta vez incluso con más recursos, casi USD 20.000. Ayer me llamaron para confirmarme que esta todo ok, que el Plan de negocios les gustó y que desean implementarlo tal y como está... un tremendo nuevo logro!! En fin, pronto les seguiré contando como nos va en este nuevo re-emprendimiento. Conclusiones - Cuando uno es emprendedor siente una pasión ciega en sus creaciones. A veces, estos no funcionan y es frustrante, pero hay que saber enfrentar estas decepciones que se constituyen como fallos emprendedores. A la larga, son una fuente inspiradora de nuevas iniciativas y experiencias que sirven para nuevas aventuras.
- Hay que saber reconocer igualmente que cuando no funcionan, no funcionan no más (luego por supuesto de dar todo lo que uno da). No es recomendable dárselas de capitan de barco y hundirse con el emprendimiento. Ello porque más cuesta re-emprender en el futuro. Entender esto me hizo tener que esperar casi dos años para poder volver a hacerlo.
- Los fallos emprendedores no son fracasos emprendedores. Deben tomarse casi como "destrucción creativa", claro, al mediano o largo plazo, pero en definitiva sirve para reformular, re-diseñar, etc. lo que uno se propone.
- Por último, aprender a que uno no vale por no haberse caido nunca, sino, por haberse levantado cada vez que uno se cayó.
Asi que ya lo saben: a emprender en sus versiones 2.0... Eduardo Reyes Bade Etiquetas: emprendimiento, emprendimientos fallido, empresa, fallo empresarial, rutas y rumbos, turismo
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